Las crisis mundiales no han afectado de igual manera a todos los países y mucho menos en lo que a economía familiar se refiere, aunque estos últimos son los que más caro pagan las causas. ¿Cómo?: menores ingresos, cero liquidez, subidas de impuestos, desempleo y en muchos y desafortunados casos, la perdida de vivienda y deudas acumuladas durante años.
Solo tenemos que ver la cantidad de datos oficiales publicados sobre el endeudamiento de las familias, los niveles de desempleo y la tasa de morosidad, un aspecto que preocupa y mucho.
Llegado a esto, nos preguntaremos: ¿Prescriben las deudas al igual que prescriben los delitos?
La respuesta es sí, pero cumpliendo una serie de requisitos:

1º Que la deuda no haya sido reclamada
2º No reconocer la deuda de ninguna manera
Después de haber cumplido los dos requisitos de no reclamación y  no aceptación de la deuda, la prescripción tiene distintos plazos, como:
  • Deudas personales, 15 años
  • Cuatro años para las deudas tributarias
  • 20 años para las hipotecas
  • Cinco años pagos periódicos como alquileres y pensiones alimenticias
  • Deudas a profesionales como abogados, etc., tres años
  • Un año en deudas respecto a reparación de daños
En el caso de deudas con las administraciones como la Seguridad Social o Hacienda, comunican siempre al deudor mediante el boletín oficial de la provincia o el BOE la deuda, pero prescribe a los cuatro años, aunque pueden volver a notificarlo antes de los cuatro años y así sucesivamente.